En la Región del Maule, en Chile, dos hermanas decidieron reforestar cerros quemados usando perros border collie para esparcir semillas en medio de las cenizas.
Todo empezó después de los grandes incendios forestales que arrasaron miles de hectáreas y dejaron el paisaje completamente negro. En su casa, rodeada de árboles nativos como el peumo y el quillay, vieron cómo muchas semillas habían caído al suelo tras el fuego. Primero intentaron recogerlas y subir al cerro a mano, pero era demasiado lento y no alcanzaban a cubrir el terreno.Ahí se les ocurrió la idea de usar a sus perros border collie, entrenados para moverse por los cerros y soltar semillas mientras recorren las zonas afectadas. Lo que parecía algo experimental terminó convirtiéndose en un proyecto real de reforestación.
Con el tiempo, más perros se sumaron y han logrado cubrir más de cien hectáreas de bosque. Lo más impactante, según cuentan, es ver cómo empiezan a aparecer los primeros brotes entre las cenizas y cómo poco a poco regresan las aves y otros animales al territorio.Hoy, su trabajo continúa en la misma región, cuidando tanto el ecosistema como a sus perros, que se han convertido en parte central de esta forma distinta de hacer reforestación.