¿Qué tiene que ver París con las obligaciones de mi empresa en Bogotá?
Es una pregunta legítima. El Acuerdo de París, adoptado en diciembre de 2015 y ratificado por Colombia en 2017, es el tratado internacional que define la respuesta global al cambio climático. Su objetivo es limitar el calentamiento global a menos de 2°C respecto a los niveles preindustriales, aspirando a 1,5°C. La cadena de decisiones que va desde ese acuerdo internacional hasta la obligación de una empresa de servicios en Medellín de sembrar 200 árboles es directa: los compromisos internacionales de Colombia se traducen en legislación doméstica, y esa legislación afecta a las empresas.
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Las NDC de Colombia
Cada país que ratifica el Acuerdo de París presenta sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC): planes concretos de reducción de emisiones. Colombia actualizó sus NDC en 2020 comprometiéndose a reducir sus emisiones en un 51% para 2030 respecto al escenario de referencia, y a alcanzar la carbono-neutralidad en 2050. La Ley 2169 convirtió esas NDC en obligación legal. La Ley 2173 es uno de los instrumentos para cumplirlas.
¿Por qué esto importa para las empresas?
Los compromisos internacionales de Colombia generan presión política interna para que el gobierno los haga cumplir. Las empresas que incumplen la Ley 2173 no solo violan una norma nacional: contribuyen a que Colombia no alcance sus compromisos internacionales ante la CMNUCC. Ese contexto explica por qué las autoridades ambientales han intensificado los procesos de verificación y sanción desde 2023.
El escrutinio internacional
Colombia está sometida a revisión periódica por parte del secretariado de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático sobre el cumplimiento de sus NDC. Este escrutinio genera una presión política que se traduce en mayor rigor de las autoridades ambientales nacionales. Las empresas que entienden este contexto global comprenden mejor por qué la obligación de siembra no es arbitraria, sino parte de una estrategia climática coherente que va desde París hasta los predios de siembra en las cordilleras colombianas.